Comité Ciudadano AntiSIDA


12 enero 2026

COMITÉ CIUDADANO ANTISIDA DE VALLADOLID 2025




1 diciembre 2025

Día Mundial de la Respuesta al VIH. Comunidad, derechos y vida digna.


Hoy nos unimos para recordar que la información, la prevención y la solidaridad son nuestras mejores herramientas frente al VIH. Este manifiesto refleja nuestro compromiso con la salud, la igualdad y la no discriminación. Porque cada paso hacia la conciencia es un paso hacia una sociedad más justa y libre de estigmas.

Súmate, comparte y actúa. Juntos podemos marcar la diferencia.

Comunidad, derechos y vida digna

Hoy, 1 de diciembre, con el lema, Comunidad, derechos y vida digna, nos unimos para conmemorar el Día Mundial del Sida. Este es un momento para recordar, reflexionar y, sobre todo, actuar. Más de cuarenta años después de los primeros diagnósticos seguimos aquí, demostrando que la fuerza de la comunidad es más fuerte que cualquier virus.


Decimos: sin comunidad no hay objetivos ONUSIDA 2030. Dos mil treinta tiene que ser ya, es ahora. Queremos 95-95-95 en todas las comunidades autónomas, sin brechas por territorio, edad, identidad, origen y cualquier circunstancia personal o social. Queremos un estigma cero en centros penitenciarios, no nos olvidamos, centros sanitarios, aulas, trabajos y medios de comunicación. El éxito no se mide solo en una carga viral suprimida; también se mide en calidad de vida, bienestar emocional y posibilidad real de proyecto vital. Para ello, para el acceso a derechos y vida digna, estigma cero.


Exigimos acceso universal a la sanidad para todas las personas, sin papeles que bloqueen la puerta, ni miedos que silencien diagnósticos. Reclamamos prevención combinada real: PrEP sin barreras, PEP disponible sin obstáculos, autotest y cribado en Primaria y en dispositivos comunitarios, campañas basadas en evidencia y liderazgo de los centros comunitarios allí donde más falta hace: en la calle, en los barrios, en lo cotidiano. Las políticas deben abrir puertas, la ciencia ya ofrece herramientas; la comunidad garantiza el acceso.


Queremos poner el foco en las reivindicaciones que permanecen urgentes para las personas que vivimos con VIH: calidad de vida, el envejecimiento y la fragilidad, y el acceso pleno a derechos sociales como vivienda, servicios sociales y eliminación de barreras marcadas por el estigma que aún persiste.


Primero, reclamamos el derecho a un envejecimiento digno que tome en cuenta las realidades específicas de las personas con el VIH: La personas que vivimos con VIH estamos envejeciendo, y con ello enfrentamos nuevas realidades: comorbilidades, efectos de tratamientos antiguos, mayor riesgo de fragilidad, soledad no deseada y discriminación añadida por edad. Exigimos que el sistema público actualice los criterios de valoración de dependencia y discapacidad sin sesgos, reconozca el derecho de las personas que vivimos con VIH a una jubilación anticipada y justa si es necesario, y que asegure seguros, servicios y cuidados adaptados a estas realidades. Envejecer con VIH debe hacerse con dignidad, sin discriminación y con calidad de vida. Envejecer con VIH también significa mirar atrás con orgullo: somos la generación que sobrevivió al miedo, al silencio y al abandono institucional. No queremos compasión, queremos reconocimiento. Queremos un sistema que nos cuide, pero también que nos escuche, que entienda que el bienestar no se mide solo en analíticas, sino en calidad de vida, compañía y derechos.


¡Derribemos el estigma de una vez por todas! La supresión de la carga viral no puede ser el único indicador de éxito. Para las personas que vivimos con VIH, es esencial una vida plena física, mental, emocional y socialmente. El estigma sigue siendo una de las mayores barreras para la prevención, el diagnóstico precoz, el acceso al tratamiento y la plena inclusión. En España, un alto porcentaje de personas con VIH experimentan sentimientos de culpa o vergüenza, ansiedad y depresión, a la vez que ocultan su diagnóstico y renuncian a una vida visible por miedo al rechazo. Exigimos “estigma cero”: formación obligatoria en los servicios sanitarios, medios de comunicación libres de prejuicios, entornos laborales y sociales seguros, y plena implementación del Pacto Social por la No Discriminación e Igualdad de Trato asociado al VIH. Sin erradicar el estigma no habrá justicia, ni igualdad de derechos, ni verdadera salud pública. El estigma no se ve en los análisis, pero enferma igual. A veces se disfraza de silencio, de prejuicio, de protocolo anticuado o de miedo. Y sigue siendo el mayor obstáculo para la salud pública.


No podemos hablar de éxito si seguimos ocultando nuestra realidad, nuestra diversidad. No habrá igualdad mientras tengamos que esconder quiénes somos. La lucha contra el estigma debe ser también una lucha feminista contra la discriminación por discapacidad, la ignorancia, el clasismo, edadismo, aporofobia, xenofobia, homofobia y transfobia que aún persisten en la sociedad y en las instituciones.


¡Garanticemos el acceso al sistema sanitario de todas las personas migrantes
! Las personas migrantes siguen enfrentando barreras estructurales para acceder a la salud, para recibir un diagnóstico a tiempo, para iniciar y mantener una buena adherencia al tratamiento, y para prevenir el VIH. Esto también incluye a personas que consumen drogas y trabajadoras sexuales. Barreras administrativas, idiomáticas, temores de expulsión o pérdida de empleo agravan su situación de vulnerabilidad. En España, un porcentaje significativo de los nuevos diagnósticos corresponde a personas nacidas en el extranjero. Exigimos el acceso universal e incondicional al sistema sanitario para todas las personas, independientemente de su situación administrativa, con atención competente, sin demoras, sin barreras y con garantías efectivas. Ninguna persona debería temer pedir atención médica. La salud no puede depender de un papel, ni del idioma, ni del país de nacimiento. La exclusión sanitaria mata y perpetúa el ciclo del miedo. Las asociaciones comunitarias ya lo sabemos: cuando dejamos a alguien fuera del sistema, ponemos en riesgo a toda la sociedad.


¡Educación sexual, derechos sexuales y derechos humanos! La educación sexual integral es indispensable para prevenir el VIH, para empoderar a personas jóvenes, mujeres, personas LGTBIQA+ y colectivos en situación de vulnerabilidad. Y más allá de la prevención, hablamos de derechos. Derechos sexuales y reproductivos, derechos humanos y dignidad. Cada persona tiene derecho a decidir sobre su cuerpo, su salud, su identidad, su deseo y su vida. Cualquier política en respuesta al VIH que no sitúe estos derechos en el centro, está condenada al fracaso. No se puede hablar de prevención si no hablamos de deseo, de consentimiento, de placer y de respeto. La educación sexual no es un lujo progresista: es una necesidad vital. En tiempos donde algunos quieren volver al silencio y a la censura, educar en diversidad es también una forma de resistencia. Y como comunidad, somos resistencia.


¡Acceso a derechos sociales, vivienda, servicios sociales y eliminación de barreras! Convivir con VIH no debe implicar renunciar a derechos sociales fundamentales: empleo digno, vivienda adecuada, seguros sin discriminación, servicios sociales adaptados, valoración justa de discapacidad o dependencia. Vivir con VIH implica enfrentarse también a discriminaciones laborales, dificultades en el acceso a la vivienda, exclusión de seguros, obstáculos para acceder a servicios sociales. Exigimos que el sistema público garantice estos derechos, que las barreras administrativas, económicas y sociales sean eliminadas y que la atención sanitaria se complemente con una respuesta social que permita una vida plena y digna. Vivir con VIH no puede seguir significando tener que explicar, justificar o esconderse para acceder a lo que a cualquier otra persona le corresponde por derecho. Queremos una sociedad que no mida el valor de la vida por su estado serológico, sino por su humanidad.


¡Queremos la especialidad de Enfermedades Infecciosas YA! Sin una especialidad reconocida, España llega tarde a los retos del VIH y de las ITS emergentes. Exigimos un consenso y responsabilidad a las comunidades autónomas, su aprobación inmediata con calendario público, plazas MIR suficientes, formación reglada y acreditación de unidades docentes en todo el territorio. La atención a las personas que vivimos con VIH requiere equipos multidisciplinares liderados por especialistas en infecciosas, rutas asistenciales claras desde el diagnóstico al seguimiento, integración real con Atención Primaria y salud mental, y continuidad de cuidados en contextos de mayor vulnerabilidad (prisión, sinhogarismo, consumo de drogas). Sin especialistas formados y estructuras robustas no habrá 95-95-95 homogéneos, ni reducción del diagnóstico tardío, ni acceso equitativo a PrEP/PEP, autotest o innovación farmacológica. No es un capricho: es salud pública, equidad y derechos.


Hoy hacemos un llamamiento a los gobiernos municipales y autonómicos, al Gobierno de España, a los ministerios competentes, al sector sanitario, industria farmacéutica, sociedades científicas, sindicatos, partidos políticos, a la sociedad civil y a todas las organizaciones implicadas: intensifiquemos nuestros esfuerzos, dotemos de recursos suficientes, establezcamos políticas públicas con carácter obligatorio, transversal e intersectorial, y pongamos las vidas de las personas que viven con VIH en el centro.


Para que todo esto pueda propiciar un cambio y tener un impacto y evitar las posibles nuevas infecciones del 2026, disminuir el número de los diagnósticos tardíos, las brechas en atención, las desigualdades en derechos o el muro de estigma que no terminamos de derribar. No podemos esperar al 2030, necesitamos una respuesta inmediata.


Recordamos a las personas que han fallecido en esta epidemia.
Por todas las personas que viven con VIH y que desean vivir sin estigma, sin miedo y sin barreras.


Por un futuro en el que convivir con VIH signifique, simplemente, poder vivir plenamente.
Queremos vida digna ya.
Hechos, presupuestos, políticas valientes y responsables.


Queremos una respuesta que ponga a las personas en el centro, no al virus.


Hoy, comunidad, derechos y vida digna.



1 septiembre 2025

BUSCAMOS VOLUNTARIADO


¡Únete a nuestro equipo de voluntarido!

Tu tiempo y tus ganas pueden marcar una gran diferencia. Contáctanos y te contamos cómo participar

¡¡¡Juntas podemos lograr más!!!



13 enero 2025

El Comité Ciudadano Antisida atiende a 851 personas en 2024




29 noviembre 2024

1Diciembre. ¡LAS VIDAS DE LAS PERSONAS QUE VIVEN CON VIH, IMPORTAN!


Hoy, 1 de diciembre de 2024, nos unimos en conmemoración del Día Mundial de la lucha contra el VIH. Este es un momento para recordar, reflexionar y, sobre todo, actuar.

Este año, queremos destacar los desafíos y las necesidades urgentes de las personas que viven con VIH, especialmente las jóvenes y las realidades vulnerables, mujeres, personas LGTBI+, trabajadores y trabajadoras sexuales, personas usuarias de drogas y personas privadas de libertad.

Es hora de actuar, los últimos datos del informe de vigilancia epidemiológica del Ministerio de Sanidad de España revelan preocupantes cifras sobre la transmisión del VIH. Las relaciones sexuales sin protección siguen siendo la principal vía de transmisión, afectando de manera significativa a la población joven. Es esencial intensificar los programas de educación sexual y prevención dirigidos a las personas jóvenes, en los que se brinde información, asesoramiento y herramientas para el cuidado de la salud sexual y reproductiva, como el preservativo y otras medidas preventivas. Además, es crucial garantizar el acceso ágil y efectivo a la terapia preexposición (PrEP) y post- exposición (PEP) en todo el estado. Estas terapias son herramientas fundamentales para prevenir nuevas infecciones y deben estar disponibles para todas las personas que las necesiten sin barreras ni demoras.

¡No más diagnósticos tardíos! El diagnóstico tardío en nuestro país es de 48,7% y sigue mostrando cifras desastrosas. Tenemos las herramientas para frenar estas preocupantes cifras, por lo que el trabajo comunitario de entidades, administraciones y personal sanitario es primordial para alcanzar los objetivos establecidos de ONUSIDA, del 95% – 95% – 95% y cero estigma. Necesitamos el compromiso, esfuerzo y recursos de las administraciones.

¡Derecho a la atención médica por igual! El acceso equitativo a la atención médica es un derecho fundamental y el acceso universal ha de ser una prioridad política. Sin embargo, muchas personas que viven con VIH enfrentan barreras significativas para acceder a los tratamientos necesarios. Esto incluye a personas en contextos de adicciones, trabajadoras sexuales, quienes son particularmente vulnerables. Necesitamos políticas inclusivas que aseguren que todas las personas, independientemente de su situación, puedan recibir la atención pública que merecen. Esto es especialmente relevante en la situación que enfrentan las personas que viven con VIH privadas de libertad con una prevalencia del VIH en prisiones españolas del 3,8%, enfrentándose a una sanidad penitenciaria deficitaria, no transferida y en situación irregular.

¡Acceso a cribados y terapias vitales! El acceso a la terapia antirretroviral es vital para controlar el VIH y prevenir la transmisión comunitaria. Además, las personas con VIH tienen el derecho a recibir tratamiento integral para otras condiciones de salud, incluyendo nuevas terapias para el tratamiento del cáncer. Es inaceptable que existan desigualdades en el acceso a estas terapias.  Exigimos un sistema de salud que garantice cribados, diagnóstico temprano, tratamientos eficaces y accesibles para todas.

¡Atención a las personas Migrantes! Las personas migrantes representan en nuestro país el 49,8% de los nuevos diagnósticos según los datos reflejados en el último informe del Ministerio de Sanidad del Gobierno de España. En este sentido, tenemos que ser conscientes que enfrentan desafíos adicionales, como las barreras idiomáticas, la falta de información y el temor a la expulsión, la pérdida de empleo o que su diagnóstico y tratamiento dificulten sus procesos de regulación o estancia en nuestro país. Es crucial proporcionar servicios de salud inclusivos y culturalmente competentes, asegurando que las personas migrantes reciban el apoyo necesario sin miedo a represalias. Además tener en cuenta el desafío que enfrentan las mujeres migrantes que representan el 61,6% de los diagnósticos en mujeres de nuestro país.

¡Derechos para personas mayores con VIH! Las personas que vivimos con VIH y estamos envejeciendo enfrentamos una dura realidad marcada por el paso de los años. A medida que envejecemos, sumamos experiencias de estigma, soledad no deseada y una serie de comorbilidades que requieren una atención médica especializada. Reivindicamos nuestro derecho a una actualización de los criterios de valoración, tanto del grado de dependencia, como del grado de discapacidad, que no son nada realista y presentan sesgos considerables sobre las diferentes realidades sociales. También al derecho a una jubilación anticipada y justa, que cuente con un tratamiento integral y de calidad para nuestras comorbilidades. Necesitamos una atención sanitaria que no solo sea efectiva, sino también cálida y humana, que reconozca y aborde nuestras necesidades específicas. Es crucial que la sociedad y las políticas públicas se adapten a las realidad socio-sanitarias que vivimos las personas con VIH para garantizar que podamos envejecer con dignidad, cero estigma y calidad de vida. Esto incluye el acceso a seguros que todavía hoy perpetúan discriminación.

¡Una llamada a la acción! Hoy, hacemos un llamado a los gobiernos locales, autonómicos, gobierno central y ministerios, organizaciones y sociedad en general para que redoblen sus esfuerzos en la respuesta al VIH. Necesitamos políticas públicas que fomenten la educación, la prevención, el acompañamiento integral a personas con VIH y el acceso a tratamientos de calidad.

Debemos erradicar el estigma y la discriminación que aún persisten en nuestra sociedad en torno al VIH. Por eso, debemos implementar con los mayores esfuerzos humanos y económicos disponibles todas las medidas recogidas en el Pacto de Estado por la no discriminación e igualdad de trato asociado al VIH, porque una sociedad sin estigma, puede ser posible.

¡Construyamos un mundo mejor! Juntos y con una ruta a seguir, podemos construir un futuro donde todas las personas que viven con VIH puedan disfrutar de una vida plena y saludable, con igualdad de derechos y oportunidades. Nos comprometemos a seguir trabajando hasta que el sida sea una enfermedad del pasado.

¡Por todas las personas que han fallecido! ¡Por todas las personas que vivimos con VIH, queremos alzar la voz para decir: ¡las vidas de las personas que viven con VIH, IMPORTAN!



11 noviembre 2024

¡HAZTE LA PRUEBA DE VIH!


Aproximadamente, el 30% de las personas que tienen VIH no saben que está infectada. Hay razones de sobra para hacerse la prueba.

Aquí te dejamos algunas de ellas.

No dudes en contactar con nosotras para poder realizarla.



24 septiembre 2024

GRUPO DE APOYO MUTUO


¿Sabes en qué consiste un GRUPO DE APOYO MUTUO?

Se trata de un espacio seguro de personas que viven con VIH en Valladolid, con el objetivo de dar y recibir apoyo emocional basando las reuniones en las experiencias personales.

Un espacio en el que escuchar y ser escuchado/a sobre lo que supone vivir con VIH.

Si estás interesado/a, ponte en contacto con nosotras y te informamos del cuándo, cómo y dónde, llámanos al 983 35 89 48 o al 690 24 35 32, manda un correo a info@ccasv.org o bien a través de nuestro Instagram.

¡TE ESPERAMOS!😉



3 enero 2024

El Comité Ciudadano Antisida atiende a 1234 personas en 2023




1 diciembre 2023

DÍA MUNDIAL DE LA RESPUESTA AL VIH 2023


Envejecimiento y calidad de vida para nosotras y con nosotras

¡Vivimos, resistimos, amamos…¡y envejecemos!

Cada año nos unimos en las calles, alzando nuestras voces en un clamor por los derechos que merecemos. Aquí estamos, defendiendo que las personas con VIH seamos protagonistas indiscutibles en cada aspecto de nuestra salud.

¡Vivimos, resistimos, amamos y… envejecemos! Esta es nuestra historia, un testimonio de coraje que ha transformado el mundo, pero este cambio no habría sido posible sin muchas de las personas que ya no están y a las que hoy queremos recordar de manera muy especial. Muchas personas se fueron y las que quedamos construimos una comunidad aferrándonos las unas a las otras, y durante muchos años aprendiendo a morir, a vivir sin planes y sin futuro. Hoy somos supervivientes y seguimos aprendiendo, pero esta vez aprendemos a envejecer y nos atrevemos a soñarnos viejas y a hacer planes de vida. 

Es cierto que vivimos más y mejor, pero seguimos teniendo retos. Echando la vista atrás, este año se cumplen 40 años de la Declaración de Denver, en la que cuando la crisis del SIDA empezaba a tomar carrera en EEUU, un grupo de hombres gais con sida reunidos en el Foro Nacional del Sida de Denver, se propuso terminar con el estigma asociado a la enfermedad y reivindicó la asistencia sanitaria como un derecho humano. En esta travesía, las mujeres lesbianas y feministas desempeñaron un papel crucial. 

Nos unimos en la lucha por la igualdad, enfrentando no solo la epidemia del VIH, sino también desafiando las normas de género impuestas. 

Este momento, por la trascendencia que tuvo, se puede decir que fue el principio de nuestro activismo. De esta forma, empezamos a crear comunidad, una comunidad que ha recorrido un camino que no ha sido fácil, un camino en el que hemos peleado por el derecho a la vida, una vida sin estigmas ni discriminación, por el derecho a una vida plena.

Empezamos exigiendo recursos para la investigación y acompañando a quienes se despedían en los momentos más difíciles de la pandemia. Empezamos luchando por el derecho a vivir, para exigir recursos para la investigación y al mismo tiempo, creábamos redes  comunitarias para acompañar a morir. Eran los tiempos más difíciles de la pandemia. Con la llegada de los primeros antirretrovirales, luchamos por reducir toxicidades y aprendimos a abrazar una esperanza de vida renovada.

¡Vivimos, resistimos, amamos…y envejecemos queriendo mantener la plenitud de la vida! Todos estos procesos paulatinos de nuestra historia los seguimos desarrollando desde nuestras organizaciones, pero estamos ante un cambio de paradigma. Este momento está caracterizado por la cronicidad, por lo que tenemos que caminar hacia un modelo más proactivo, integrado, coordinado y eficiente que incluya al paciente con VIH en el centro del sistema.

Nos encontramos en un momento de cambio, con la cronicidad como telón de fondo. Debemos avanzar hacia un modelo de cuidados más integral y centrado en las necesidades individuales, no solo las médicas, sino también las psicosociales, con equidad y dedicando tiempo donde más se requiera.

¡Vivimos, resistimos, amamos…y envejecemos haciendo historia! Seguimos escribiendo la historia, seguimos haciendo historia. La participación comunitaria es imprescindible para poner los cuidados como un elemento central que posibilite superar las desigualdades y mejorar día a día la calidad de vida de las personas con VIH, nuestras vidas. Esa comunidad que construimos aferrándonos las unas a las otras está más viva y más fuerte que nunca, porque seguimos teniendo mucho camino por andar y muchas voces que levantar en busca de una justicia social que siempre se ha negado a las personas que llevamos muchos años viviendo con el VIH: acceso al mercado laboral, precariedad de aquellas personas perceptoras de rentas mínimas o de pensiones no contributivas. Y más allá de la justicia social, el derecho a la salud, pero sobre todo a la salud mental con un abordaje que permita afrontar los determinantes subyacentes de la salud, en particular la discriminación y el estigma asociadas al VIH, asi como la soledad no deseada, y el aislamiento social derivados.

Si queremos mejorar nuestra salud, se hace cada vez más necesaria la implementación en las unidades de VIH de intervenciones sencillas, que permitan identificar y manejar en la consulta problemas y trastornos que deterioran la calidad de vida de los pacientes. Estas intervenciones deben tener en cuenta nuestras singularidades: la de las mujeres; la de las personas migrantes; de las privadas de libertad; de las mayores; de las usuarias de Chemsex y de las personas superVIHvientes.

La cronicidad, los avances de ONUSIDA y los efectos de los antirretrovirales nos acercan al fin de la pandemia, pero anhelamos más: la cura definitiva para el VIH. Sigamos enfrentando este desafío juntas, desmontando estigmas, escribiendo una historia de superación que ya lleva más de 40 años.

El año 2023 nos brindó logros significativos: compromisos políticos que enfocan la erradicación del estigma y discriminación ligados al VIH.En junio, la visita del Ministro Miñones a la sede de Cesida marcó un momento crucial al firmar la adhesión de España a la Alianza Mundial de Acciones para eliminar todas las formas de estigma y discriminación relacionadas con el VIH, respaldando así la protección y el cumplimiento de los derechos humanos en relación al VIH. Este compromiso se reafirmó en septiembre durante la Reunión de Alto Nivel en Sevilla sobre VIH, celebrada en el contexto de la Presidencia española del Consejo de la Unión Europea. Estos hitos son pasos esenciales hacia la priorización de la erradicación del estigma, una muralla que hay que derribar para alcanzar los objetivos establecidos por ONUSIDA para el año 2030.

¡Vivimos, resistimos, amamos… envejecemos!  ¡Y damos gracias por sentir el paso del tiempo! Sí, envejecemos y disfrutamos de vernos y tocarnos y sentirnos viejas porque muchas de nosotras jamás pensamos que fuéramos a hacernos mayores, porque nos diagnosticaron cuando el VIH era una sentencia de muerte y tuvimos, con el tiempo, que aprender a vivir. ¡A vivir! Aunque no todas las personas tuvieron esa suerte y a esas, a esas todavía les llevamos el corazón y les rendimos un homenaje con nuestra sonrisa. 

Un año más, nos encontramos aquí desde la comunidad para decir a las personas con VIH que viven la soledad no deseada, que estamos con ellas y para renovar nuestro compromiso para que llegue el día en el que podamos ver una generación libre de VIH. 

Para seguir conquistando nuestro derecho a vivir y a morir libres de discriminación.

Para que los avances en derechos sociales estén alineados de una vez por todas con los avances médicos y científicos. 

¡Para llegar a este objetivo decimos alto y claro, nada sobre nosotras sin nosotras, nos queremos juntas y VIHVAS!



12 abril 2023

PREP




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